El proceso de hipoteca se puede realizar en el país de origen, aunque la vivienda adquirida esté en España. No obstante, cada vez está siendo más cómodo y rentable solicitar la hipoteca en España, aunque hay algunas cuestiones que debemos conocer.
Una de las diferencias de los créditos hipotecarios concedidos a extranjeros, frente a los ciudadanos españoles, tiene que ver con la cantidad concedida. En estos casos, suele oscilar entre el 60 % y el 70% para no residentes y un 80 % para residentes en España del precio de tasación de la vivienda dependiendo de la entidad bancaria.
En el caso de tratarse de un residente fiscal, las condiciones de las hipotecas son exactamente iguales al de cualquier ciudadano español, en estos casos, las entidades bancarias no hacen distinciones.